domingo, 16 de agosto de 2015

Moscas Blancas

Las moscas blancas son insectos alados pertenecientes al orden Homoptera, familia Aleyrodidae.  Son hemimetábolos, o sea, de metamorfosis incompleta,  que tienen las siguientes etapas de desarrollo durante su ciclo de vida: huevo, cuatro instares ninfales y adulto.

Los adultos presentan una coloración blanca debido a que su cuerpo se encuentra cubierto de finas partículas de cera. Tienen  un tamaño de 1 a 2 mm de largo y la hembra es ligeramente más grande que el macho.

Se alimentan de savia de las hojas a través de un aparato bucal adaptado para esta función. Debido al tipo de alimento y las características de su aparato digestivo, excretan importantes volúmenes de una sustancia azucarada, en la cual se desarrolla la fumagina, que es un hongo saprófito  que se observa  sobre las hojas como una cubierta de hollín negro.

Transmiten  virus patógenos y provocan trastornos fisiológicos y defoliación al succionar la sabia de las plantas y la fumagina causa disminución de la fotosíntesis y dificulta la respiración.

Durante los últimos 25 años las moscas blancas han pasado, de ser plagas secundarias, a ser una de las plagas de mayor importancia en un gran número de cultivos tanto en campo abierto como en cultivos bajo cubierta o invernaderos, alrededor del mundo, ya sea en especies hortícolas, ornamentales o forestales. La gravedad de los daños ocasionados por esta plaga y la dificultad para controlarla han obligado, a los investigadores y productores, a grandes esfuerzos en la búsqueda de alternativas para su manejo.

Las moscas blancas presentan un problema taxonómico único entre los insectos. Los adultos ofrecen muy pocos caracteres que se puedan utilizar para la identificación de la especie, por lo que se recurre a la envoltura del cuarto estado ninfal, o al pupario vacío una vez que ha emergido el insecto adulto, para su descripción y por tanto para su identificación.

Morfologia general de la Caja Puparia


Existen más de 1.200 especies de moscas blancas descritas en el mundo. Las distintas especies tienen preferencia de distintas plantas hospedantes y varían según la región, aunque algunas moscas blancas son polífagas y se han expandido a varias regiones de clima templado y tropical.

Siphoninus phillyreae (mosca blanca del fresno )

Tiene como hospedero a granados, fresnos, crataegus, manzanos, perales, olivo, catalpa, cercis, lagerstroemia, magnolia, ligustrum, phillyrea, syringa, membrillo japonés.
En ataques intensos, produce disminución del rendimiento, por el menor calibre y el manchado de los frutos.

Vive agrupado en colonias, principalmente en el envés de las hojas al igual que los huevos, ninfas y pupas. La hembra de este insecto coloca los huevos en el envés de la hoja, en un número variable que está en un rango entre 66 y 141. Los huevos son pedicelados, alargados y cubiertos de cera, generalmente se observan horizontales a la hoja a diferencia de otras moscas blancas que los colocan perpendiculares a la hoja.

pupa de siphoninus phillyreae
Las ninfas que son el estado inmaduro, permanecen adheridos al envés de las hojas, con excepción del primer estadio que posee patas funcionales y se puede mover en la hoja a corta distancia por un breve período, el resto de los estados ninfales tienen una apariencia muy distinta al estado adulto, careciendo de patas y alas y permaneciendo siempre muy cercanas al huevo desde donde eclosionaron, con tamaños de 0,8 a 1,0 mm de largo por 0,55 a 0,7 mm de ancho.

Este insecto no se desarrolla con temperaturas inferiores a 10 °C, o sobre 32,2 °C determinándose, que la temperatura optima de desarrollo es de 25 °C.
A una temperatura promedio de 15,7 °C y HR de 79,2 %, este insecto tiene un ciclo promedio de huevo a adulto de 72 días, con un período de incubación de los huevos de 20 días y un desarrollo ninfal de 52 días, esto significa, que podría presentar  5 generaciones anuales.

Aleurothrixus floccosus (mosca blanca algodonosa de  los cítricos )

Es una especie polífaga pero manifiesta una preferencia  por plantas del género Citrus como naranjo, limonero, mandarino, pomelo y lima.
Pupa de aleurothrixus floccosus

La hembra adulta tiene aproximadamente 1,1 mm de longitud desde el ápice de la cabeza hasta el extremo de las alas, siendo el macho de tamaño ligeramente menor. Los adultos se ubican preferentemente en el envés de las hojas tiernas, donde las hembras depositan sus huevos ordenadamente en arcos o semicírculo, ya que la hembra se mantiene fija a un punto de la lámina mediante el estilete de su aparato bucal, girando en torno a éste mientras se alimenta y ovipone. Un fino polvo ceroso blanco secretado por el adulto cubre los huevos y el área adyacente al sitio de postura.

El huevo tiene forma ovoidal alargada de 0,17 mm de largo y es de color blanco que se van oscureciendo a medida que se acerca el momento de la eclosión.

Pupa de aleurothrixus floccosus
Este da origen a una ninfa casi transparente de forma elíptica y aplanada dorso ventralmente y de tamaño inferior a 0,5 mm que, luego de caminar una corta distancia, insertan su estilete en el mesófilo de la hoja. . Es característico de los estadios ninfales la presencia de un orificio vasiforme ubicado en el dorso en el extremo del abdomen, cuya función es expeler la mielecilla del cuerpo de las ninfas. Cuando emergen los adultos, sobre los exuvios de la ninfa queda una abertura en forma de T.

Los cuatro estadíos ninfales por los que pasa esta especie se diferencian, principalmente, por la cantidad de secreción cérea que emiten mediante las diferentes glándulas que tienen sobre su cuerpo. Dicha secreción va apareciendo externamente. En estadíos avanzados la secreción emitida por las glándulas marginales y pleurales, cubren con largos filamentos, y de forma solapada, varios individuos en una misma hoja.

Se alimentan y oviponen preferentemente en el envés de las hojas tiernas que brotan en las épocas de crecimiento activo. Una vez maduras, en estas hojas, se observan densas colonias con abundante lanosidad blanquecina cerosa que recubre los cuerpos de las ninfas y mielecilla que atrae a las hormigas y otros insectos como abejas, moscas y avispas. Esta lanosidad actúa como un aislante para las ninfas y adultos que emergen, lo que evita que se ahoguen en sus propias excreciones y tiene un efecto negativo sobre los parásitos depredadores de moscas blancas, ya que emplean mucho tiempo limpiando la cera que se adhiere a sus extremidades y antenas, o directamente quedan atrapados y mueren adheridos a ésta sustancia de alta viscosidad.

La exagerada brotación que generan dosis altas de fertilizante, en especial los nitrogenados, incrementan el ataque.

En situaciones de ataque intenso, se observa además inhibición del crecimiento en ramillas, pérdida de vigor y disminución de la producción.

Trialeurodes vaporariorum (mosca blanca de los invernaderos )

Esta especie tiene importancia económica  en hortalizas, especialmente en cultivos bajo invernadero. En el cultivo del palto se ha visto sólo en viveros. Es polífaga, entre sus hospederos se encuentran: ají, alfalfa, trébol, guayabo, kiwi, nogal, melón, palto, pepino, pimentón, sandía, tomate, zuchinni, tabaco, poroto y plantas ornamentales como la Euphorbia, Begonia y Chrysantemum, ciruelo, vid y eucalipto. Además se encuentra presente en variedades de las familias Brasicaceae, Asteraceae, Solaneceae, Urticaceae, Chenopodaceae, Malvaceae, Amarantaceae.


Primer instar
Los adultos poseen el cuerpo, patas y antenas color amarillo, recubiertos de cera blanca, miden entre 1,5 a 3 mm de largo y viven entre 5 y 28 días. Las antenas presentan el tercer segmento de igual largo que el cuarto y quinto juntos. Tienen las alas dispuestas en forma de tejado sobre el dorso del cuerpo, dejando al descubierto la cabeza y el tórax. Cada hembra ovipone, alrededor de 150 huevos, pudiendo llegar a 350, los cuales son colocados preferentemente en el envés de las hojas apicales dispuestos en forma circular. 

Se mueven poco en la noche, con la excepción de que haya luz artificial cerca de la planta. 
Segundo instar
Su actividad aumenta en las primeras horas de la mañana y se mantiene durante el resto del día. Inicialmente los vuelos son muy cortos; a partir de los nueve días su desplazamiento es de hasta dos metros por día. Aunque este insecto es mal volador, las corrientes de aire lo dispersan fácilmente de un cultivo a otro. Otro factor que facilita la dispersión de la mosca blanca entre cultivos y regiones, es el transporte de plantas infestadas de un sitio a otro.

El largo del ciclo de vida de la mosca  blanca de los invernaderos depende de las temperaturas, y puede durar desde 130 días a 8 °C a 26 días a 24 °C.

Tercer instar
El huevo es liso, alargado, la parte superior termina en punta y la parte inferior es redondeada. En promedio un huevo mide 0.23 mm de longitud y 0.1 mm de anchura. Los huevos son inicialmente blancos, luego toman un color amarillo y finalmente se tornan café oscuro cuando están próximos a eclosión. La puesta de los huevos es en forma individual o en grupos.

El primer instar es el único estado inmaduro que tiene movimiento y se le conoce como “crawler” o gateador. De allí en adelante la ninfa es sésil.
Tiene forma oval con la parte distal ligeramente más angosta. Es translúcida y con algunas manchas amarillas. Es muy pequeña 0.27 mm de longitud y 0.15 mm de anchura. La duración promedio del primer instar es de tres días.
Cuarto instar Pupa
La ninfa de segundo instar es translúcida, de forma oval con bordes ondulados. Mide 0.38 mm de longitud y 0.23 mm de anchura. La duración promedio del segundo instar es de tres días.
La ninfa de tercer instar aumenta de tamaño hasta 0.54 mm de longitud y 0.33 mm de anchura. Se observa con facilidad sobre el envés de la hoja sin necesidad de lupa. La duración promedio del tercer instar es de tres días.

Pupa de Trialeurodes vaporariorum
La ninfa recién formada de cuarto instar es oval, plana y casi transparente. A medida que avanza su desarrollo se torna opaca y en ese momento se le da el nombre de pupa. Presenta hilos de cera largos y erectos que le son característicos. De perfil luce elevada con respecto a la superficie de la hoja. En las pupas más desarrolladas próximas a la emergencia de adultos, los ojos se observan con facilidad. La pupa mide 0.73 mm de longitud y 0.45 mm de anchura. La duración promedio del cuarto instar es de ocho días.

Cuando  emerge de la pupa, el adulto mide aproximadamente 1 mm de longitud. El cuerpo es de color amarillo limón; las alas son transparentes, angostas en la parte anterior, se ensanchan hacia atrás y están cubiertas por un polvillo blanco. Los ojos son de color rojo oscuro.
Trialeurodes  vaporariorum se puede reproducir partenogenéticamente dando lugar a progenies constituidas exclusivamente por machos.

Bemisia tabaci ( mosca blanca del tabaco )

Los ejemplares adultos de Bemisia tabaci son suaves y de color blanco-amarillo cuando emergen de su exuvia ninfal. En unas pocas horas, sus dos pares de alas se vuelven  blancas debido a la deposición de una cera en polvo. El cuerpo permanece de color amarillo claro con una ligera capa de cera. El cuerpo de la hembra mide 0,96 mm de la punta de la cabeza  a la punta del abdomen, mientras que el macho es algo menor, 0,82 mm.

El apareamiento puede ocurrir tan pronto como las moscas blancas se han expandido y endurecido sus alas, por lo general dentro de unas pocas horas. Bemisia tiene la reproducción partenogenética arrenotoquica, donde las hembras vírgenes sólo pueden poner huevos haploides que dan lugar a machos. Hembras apareadas pueden producir huevos haploides y diploides dando lugar a machos y hembras.

Las hembras eligen la planta hospedadora utilizando estímulos visuales como el color y ponen a prueba su capacidad nutritiva mediante el sondeo de la hoja con sus piezas bucales de perforación-succión y la ingestión de una pequeña cantidad de savia. Los quimiorreceptores en la punta de sus piezas bucales sienten la composición química de la hoja. 
Si la planta huésped se considera aceptable, insertará sus estiletes en el floema de donde ella chupa la savia de la planta. Mientras se está alimentando  puede poner sus huevos, a menudo en un arreglo semicircular mientras ella gira su cuerpo alrededor de su sitio de alimentación. La longevidad femenina puede variar de 10 a 24 días durante los cuales se puede poner entre 66 y 300 huevos, dependiendo de la planta huésped y la temperatura.
Pupa de Bermisia tabaci

Bemisia es polífaga, alimentándose de más de 500 especies de plantas. Es una de las principales plagas del tomate, pimientos, calabaza, pepino, porotos, berenjena, sandía, repollo, papa, maní, soja, algodón, estrella federal, hibiscos y crisantemos.

La alimentación de las ninfas, pero no adultos, se ha asociado con varios trastornos fisiológicos del desarrollo de las plantas. La maduración irregular en los tomates en las plantas que están muy infestados de moscas blancas. Desarrollo irregular del  color externo, lo que resulta en rayas. Incluso si las frutas parecen normales externamente, el tejido interno puede ser blanco, duro y no madura. Trastorno de la hoja plateada causado por la alimentación de las ninfas de moscas blancas afecta a muchas Cucurbitaceas, que causa la separación de la epidermis superior de las hojas dejando un espacio de aire que refleja la luz, produciendo  el color plateado. Las frutas que se desarrollan en plantas plateadas pueden blanquearse, y son de inferior calidad.

Si bien Bermisia tabaci era conocida desde el siglo XVIII, no era considerada como una plaga importante.
Alrededor de 1980 empezó a invadir diferentes especies y a causar los daños descriptos y sus consecuencias económicas. Según algunos investigadores se trata de una nueva espacie a la que llaman Bermisia tabaci biotipo B o Bermisia argentifolii.

Dialeurodes citri (mosca blanca de los cítricos )
Se caracteriza por poseer un ciclo biológico más largo y unos adultos algo más grandes que el resto de las especies de moscas blancas que aquí se tratan.

Pupa de Dialeurodes citri
La hembra lleva a cabo la puesta de forma aislada y en el envés de las hojas totalmente desarrolladas, cerca del nervio central. En este periodo la población crece rápidamente, desarrollándose las ninfas hasta llegar a su último estadio de desarrollo o instar 4, para a continuación pupar. En el verano,  de los nuevos adultos emergerá una segunda generación, aunque de forma más escalonada que en la de la generación primaveral. 

Dependiendo del clima y de la zona se puede dar una tercera generación. La forma predominante en invierno el estado instar 4, de cuyos adultos darán la generación de primavera al próximo año, cerrándose el ciclo. De forma general se pueden observar individuos sobre el cultivo durante todo el año y en distintos estados de desarrollo.

Dialeurodes citri es una especie muy polífaga. 
Ha sido citada sobre más de setenta especies vegetales,  pertenecientes a treinta familias diferentes como Allemanda neriifolia, Aralia sp., Hedera formosana, Hedera helix, Hedera japonica, Hedera nepalensis, Hedera rhombea, Schefflera lutchuense, Tecoma radicans, Ehretia sp., Lonicera japonica, Viburnum erosum, Viburnum nudum, Viburnum tinus, Diospyros kaki, Dyospyros virginiana, Bischofia javanica, Glochidion sp., Ricinus communis, Lithocarpus sp., Quercus aquatica, Quercus nigra, Distylium racemosum, Machilus sp., Lagerstroemia india, Magnolia coco, Michelia fuscata, Hyptage madablota, Melia azedarach, Ficus altisima, Ficus macrophylla, Ficus nitida, Maclura aurantiaca, Ardisia humilis, Ardisia sieboldii Eugenia jambos, Myrtus communis, Myrtus lagerstroemia, Fraxinus lanceolata, Jasminum arborescens, Jasminum sambac, Jasminum fruticans, Jasminum odoratissimum, Ligustrum amurense, Ligustrum ibota, Ligustrum japonica, Osmanthus americanus, Syringa vulgaris, Sabal megacarpa, Helicia sp., Punica granatum, Cerasus sp., Laurocerasus caroliniana, Prunus caroliniana, Prunus laurocerasus, Pyrus sp., Pyracantha koidzumii, Rubus sp., Cephalanthus occidentalis, Coffea arabica, Gardenia jasminoides, Wendlandia glabrata, Choisya ternata, Citrus aurantium, Citrus sp., Zanthoxylum clavaherculis, Meliosma rigida, Ailanthus glandulosa, Smilax sp., Turpinia formosana, Camelia japonica, Ampelopsis tricuspidata.


Fuente:   Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria, Argentina.
               Instituto de Investigaciones Agropecuarias, Chile.
               Centro Internacional de Agricultura Tropical.
               Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria.
               Centro Nacional de Investigaciones Agropecuarias, Venezuela.
               Universidad de la Florida, USA.




domingo, 30 de junio de 2013

Caracol Gigante Africano en Argentina

El caracol gigante africano, Achatina fulica, es considerado una de las plagas más perjudiciales del mundo.

Esto se debe a su alta resistencia a variables ambientales, a su dieta polífaga y a su alto potencial reproductivo que favorece su dispersión.
Asimismo se deben considerar las posibles pérdidas económicas por la amenaza que esta plaga representa para más de 200 tipos de cultivos y granos almacenados.
Achatina fulica puede desplazar a las poblaciones de caracoles nativos de nuestra región por competir por el mismo hábitat. 
Ciertas características particulares de la especie exótica, tales como su comportamiento voraz, su gran capacidad reproductiva, el crecimiento corporal acelerado y la gran resistencia a condiciones ambientales adversas, le otorgan ventajas sumamente competitivas respecto a los caracoles nativos. 
Además, la ausencia de enemigos naturales propicia su proliferación poblacional.

Esta especie africana puede actuar como huésped de nemátodos del género Angiostrongylus.
Dos especies de este género, A. cantonensis y A. costaricensis se destacan desde el punto de vista sanitario al representar un riesgo para la salud humana. 
El primero de ellos es causante de meningoencefalitis y el segundo es agente causal de angiostrongilosis abdominal. Pueden darse tanto por contacto directo como por contacto de vegetales u otros infectados por las secreciones del caracol.

Es una especie terrestre nativa del este de África, donde se halla ampliamente diseminado. También se encuentra presente en Asia, Oceanía y América. 
Su introducción en el continente americano se inició en Hawai en 1939, a fines de la segunda guerra mundial alcanzó California y fue registrada en Florida a inicios de la década del 70 donde pudo ser erradicada.
En Sudamérica existen antecedentes de su presencia en Ecuador, Colombia, Cuba, Venezuela y está ampliamente distribuido en al menos 23 estados de Brasil. 
La última confirmación del avance de esta plaga en América del Sur aconteció en la República del Paraguay en noviembre de 2012.

En Argentina, durante el mes de junio de 2010 llegaron a la Dirección de Vigilancia y Monitoreo los primeros reportes sobre la presencia de este molusco en la provincia de Misiones.

Son de hábitos nocturnos, ya que se los encuentran con mayor actividad biológica durante la tarde, noche y en las primeras horas de la mañana, siempre que las condiciones climáticas se lo permitan.

El caracol africano es una especie terrestre, cuyos adultos pueden presentar una conchilla de hasta 20 centímetros de longitud y 10 centímetros de ancho.

En los adultos la conchilla es de forma cónica, de color marrón, con bandas longitudinales marrón claras y oscuras.
Es una especie hermafrodita, lo que significa que posee la capacidad de generar óvulos y espermatozoides simultáneamente. Sin embargo, para lograr la fecundación necesita copular con otro individuo de su misma especie (realiza cópulas recíprocas).
Los huevos son depositados en el suelo, las puestas pueden llegar a tener hasta 400 huevos de medio centímetro de diámetro y son de color amarillentos. Durante el año, A. fulica puede realizar hasta 6 posturas.
Los estadios juveniles presentan hábitos gregarios y tienen una alta tasa de crecimiento y su comportamiento es voraz. 
Están activos durante la mayor parte del año, resistiendo altas y bajas temperaturas y pueden vivir, en promedio, hasta 6 años.
Según registros bibliográficos a nivel mundial, el Caracol Gigante Africano se encuentra afectando una amplia diversidad de ambientes, como áreas boscosas naturales e implantadas, áreas agrícolas, urbanas y periurbanas. 
Cabe aclarar que se presenta con mayor frecuencia en ambientes antrópicos, o sea, cerca de viviendas. 
En estos últimos, utiliza diferentes sustratos como refugios. 
Se lo puede observar en paredes, árboles, arbustos, en el suelo y el interior de viviendas. 
En Puerto Iguazú, se los encuentra alimentándose de numerosas especies hortícolas, ornamentales y de la vegetación natural, de excrementos de animales domésticos, hojarascas del suelo, restos orgánicos domiciliarios y hasta de conchillas de ejemplares muertos tanto de especies nativas como de su propia especie.


video

Fuente: Sistema Nacional de Vigilancia y Monitoreo de Plagas - SENASA.

jueves, 30 de mayo de 2013

Abundancia de Cochinillas en Arboles de Ciudades

Las ciudades alteran profundamente las comunidades biológicas, favoreciendo a algunas especies sobre otras, aunque los mecanismos que gobiernan estos cambios son en gran parte desconocidos.

Plagas de artrópodos herbívoros suelen ser más abundantes en las zonas urbanas que en las zonas rurales. Los brotes urbanos se han atribuido a la reducción del control por parte de los depredadores y parasitoides y al aumento de la susceptibilidad de las plantas urbanas estresadas.


Aquí nos muestran que la abundancia de un insecto plaga común se relaciona positivamente con la temperatura, incluso cuando se controlan otras características del hábitat.

La cochinilla Parthenolecanium quercifex era 13 veces más abundante en árboles de roble en las zonas más calidas de Raleigh, Carolina del Norte, en el sureste de los Estados Unidos, que en las zonas más frías, aunque las tasas de parasitismo fueron similares. Separamos aún más los efectos del calor, los enemigos naturales y la calidad de la planta en un experimento de trasplante recíproco de efecto invernadero. P. quercifex obtenidas de los árboles urbanos de zonas calientes se hizo más abundante en invernaderos calientes que en invernaderos fríos, mientras que la abundancia de P. quercifex recogidas de los árboles urbanos de zonas frías permaneció baja en invernaderos calientes y fríos.

Nuestros resultados proporcionan la primera evidencia de que el calor puede ser un factor clave de los brotes de plagas de insectos en los árboles urbanos. Dado que el calentamiento urbano es similar en magnitud al calentamiento global previsto en los próximos 50 años, la abundancia de plagas en los árboles de la ciudad podría presagiar brotes generalizados en los bosques naturales de clima más cálido.

"Ahora tenemos una mejor comprensión de por qué los árboles en las zonas urbanas están infestadas de estas plagas", dice el Dr. Steve Frank, profesor de entomología en NC State y coautor de este estudio. "Y si el cambio climático hace que la temperatura aumente en los bosques, como esperamos, podemos ver cochinillas convirtiéndose en un problema mucho mayor para la salud de los ecosistemas."

Las Cochinillas son pequeños parásitos que se adhieren a una planta y se alimentan de su savia, debilitando y pueden potencialmente matar a la planta. En este estudio, los investigadores observaron específicamente la cochinilla del roble ( Parthenolecanium quercifex ), que se alimenta exclusivamente de robles.

Los investigadores utilizaron mapas de temperatura para identificar las zonas de más calor o frío en el ambiente urbano de Raleigh, NC.  Luego evaluaron las densidades poblacionales de P. quercifex en esas zonas, y encontraron que las poblaciones eran como 800 por ciento mayor en las zonas cálidas.
Para determinar si la diferencia de población era debido al calor u otros factores ambientales, los investigadores llevaron huevos de P. quercifex de las zonas calientes y frío al laboratorio. Algunos sacos de huevos procedentes de las zonas calientes fueron colocados en cámaras de calor, mientras que otros sacos de zonas calientes fueron colocados en cámaras de refrigeración. Los sacos de huevos procedentes de zonas frías también se colocaron en calor y cámaras de refrigeración.
Los huevos tomados de las zonas urbanas más cálidas colocados en la cámara de calor de laboratorio dieron lugar a una población de insectos cochinillas que era 250 por ciento más abundante que cualquiera de los otros grupos de escala.

Las áreas urbanas son generalmente más calientes que las zonas rurales. Este "efecto de isla de calor urbano" resulta de la presencia de menos cubierta vegetal y una mayor cobertura de superficie impermeable en las ciudades que en las rurales o naturales.

Aunque el calentamiento urbano se observó por primera vez en 1833, los efectos del calor sobre la abundancia de animales y características de la comunidad en las ciudades siguen siendo en gran parte desconocido. En cambio, los estudios han puesto de relieve el papel de la conectividad del hábitat y la disponibilidad de recursos, en la conformación de comunidades de animales urbanos.

Como grupo, los insectos cochinilla están entre las plagas más importantes de los bosques y los árboles del paisaje y están estrechamente relacionados con muchas otras plagas tales como pulgones y moscas blancas. También son sedentarios y, por lo tanto, sujeto a todos los efectos del calentamiento urbano.

Mientras que las dos hipótesis más comunes de la abundancia de plagas elevada en las ciudades son los cambios en la calidad de la planta huésped y la eficacia de enemigos naturales, no se encontraron pruebas de que ninguno de estos factores contribuyan.

Los árboles urbanos están estresados ​​con frecuencia debido a la falta de agua y nutrientes. En algunos casos, el estrés puede reducir las defensas del árbol, lo que lleva a una mayor abundancia de plagas herbívoras.
Es concebible que los árboles de zonas más cálidas tengan estrés hídrico, y tal posibilidad merece estudio. Sin embargo, la escasez de agua tiende a conducir a una disminución en la abundancia de plagas herbívoras perforadoras-chupadoras, lo que sugiere que el estrés hídrico debería conducir a la disminución de P. quercifex en las zonas urbanas de calor. Sin embargo se observa un patrón opuesto.
Además, en nuestro experimento, regamos los árboles todos los días y nos proporcionó iguales nutrientes a todos los árboles para minimizar los efectos del agua o el estrés. Es poco probable que las diferencias en el estrés del árbol impacten en la abundancia de cochinillas entre los sitios calientes y fríos.


Fuente:PLoS ONE, Meineke EK, Dunn RR, Sexton JO, Frank SD.